Por Lucía García Carreño.

Después de varias semanas viviendo mi experiencia Erasmus en Oporto, puedo decir que ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Cuando llegué tenía muchos nervios e inseguridades porque nunca había vivido algo parecido, pero con el paso del tiempo me fui adaptando y ahora me llevo recuerdos y aprendizajes que nunca voy a olvidar.

Durante mi estancia he realizado mis prácticas en una residencia de mayores en Modivas. Esta experiencia me ha ayudado muchísimo tanto a nivel profesional como personal. He aprendido nuevas formas de trabajar, a comunicarme mejor con las personas mayores y a desenvolverme en situaciones diferentes. Al principio me daba miedo no saber hacerlo bien o no entender algunas cosas, pero poco a poco fui ganando confianza gracias al apoyo de los trabajadores y de los propios residentes. Muchas veces, aunque hubiera diferencias de idioma, el cariño y la cercanía hacían que todo fuera mucho más fácil.

Además de las prácticas, he podido disfrutar muchísimo de Portugal y conocer lugares increíbles. He visitado Aveiro, una ciudad preciosa conocida por sus canales y sus casas de colores; Braga, donde me encantó el ambiente tranquilo y la historia que tiene la ciudad; y también Lisboa, que me impresionó muchísimo por sus miradores, sus calles y el ambiente tan animado que tiene. Cada viaje ha sido una experiencia diferente y me ha permitido conocer mucho más la cultura portuguesa.

Oporto también se ha convertido en un lugar muy especial para mí. Pasear por sus calles, disfrutar de los atardeceres junto al río y compartir momentos con otras personas Erasmus son recuerdos que siempre voy a guardar. Además, esta experiencia me ha ayudado a ser más independiente, más responsable y a confiar más en mí misma.

Sin duda, recomendaría a cualquier estudiante vivir una experiencia Erasmus. No solo aprendes sobre tu profesión, sino también sobre otras culturas, sobre convivir con personas diferentes y sobre ti mismo. Me voy de Portugal con muchísimos recuerdos, nuevas amistades y la sensación de haber vivido una etapa única e inolvidable.