Por Álvaro Martínez Zamorano.
La verdad es que no llegué con ninguna expectativa, ni siquiera con nervios. Aterricé en Amsterdam (donde estoy haciendo las prácticas) muy tranquilo y con una actitud positiva. Diría que hasta la noche antes de empezar en la empresa estuve súper relajado y motivado.
Esa noche recuerdo que llegué a la habitación donde voy a pasar estos tres meses y me recibieron mis compañeras de piso. Son muy agradables y cercanas conmigo, y me incluyen en los planes que hacen. Además, estoy practicando inglés, ya que ellas son de Estonia y en casa nos comunicamos todos en inglés.
Una vez explicado el recibimiento y las primeras sensaciones, os cuento cómo fue en la empresa. Al principio me asusté un poco porque me dijeron que estuviera allí a las 13:00 pm y, cuando llegué, estaba todo cerrado. Llamé al lugar y nadie me respondía, así que contacté con María Dolores y quedamos en que esperaría hasta las dos para ver si llegaba alguien. Y así fue, a las dos llegó gente. A lo largo de la semana me enteré de que pensaban que yo empezaba la semana siguiente… Aún así no pasó nada, esperé y finalmente nos pusimos a trabajar.
Los primeros días allí fueron un poco raros. Me sentía bastante nervioso e introvertido, aunque todo el mundo fuera muy amable conmigo. Ahora, después de dos semanas desde que empecé, os diría todo lo contrario: estoy genial y me relaciono constantemente con todo el mundo. Mi consejo es que os deis al menos una semana de adaptación, veréis que poco a poco todo va mejorando por sí solo.
En cuanto a mi trabajo, ayudo a personas que se encuentran en situaciones bastante vulnerables. Atendemos desde usuarios que están en situación de calle hasta personas que buscan ayuda para mejorar su CV. El abanico de perfiles es muy amplio, pero precisamente por eso es una experiencia muy enriquecedora y me está encantando.
Para terminar, os recomiendo que también disfrutéis de la ciudad en la que estáis: preguntad, caminad, hablad con gente y descubrid el entorno. Yo, por ejemplo, intento pasar cada día por zonas diferentes cuando voy al trabajo, así también hago un poco de turismo. Intentad hacer vuestra vida allí y, poco a poco, iréis encontrando vuestro sitio.
Por ahora, es una experiencia que alargaría unos cuantos meses más. 🙂