Por Juan Francisco Ortigosa Felipe.

La semana de antes de coger el vuelo estuve muy tranquilo, como si fuese a seguir todo muy normal, pero no caí en lo que iba hacer hasta que no me preparé la maleta tres días antes. Me vinieron pensamientos como que voy ha hacer 3 meses sin ver a mi familia, ¿no voy a poder quedar con mis colegas?, ¿podré entrenar allí con tranquilidad?, ¿será suficiente la beca para tanto tiempo?, ¿cuando vuelva me acordare de conducir?. Esas fueron algunas de las preguntas que me planteaba mientras hacía la maleta, por lo que esas tres noches estuve preocupado.
Los siguientes días que me quedaban los utilice para quedar con amigos y familiares y despedirme de ellos.

Esa última noche después de despedirme ya no estaba preocupado, solo triste y algo nervioso, pero bueno era entendible y dormí bastante mejor, tampoco dormí mucho porque teníamos que estar en el aeropuerto de Alicante a las cinco de la mañana.

Al despertarme no podía desayunar, estaba super nervioso, cuando vi a Laura (mi compañera de Erasmus) en el aeropuerto se me quitaron los nervios, ya pensé que no iba a depender de mi solo si me pasaba algo podía contar con ella y ella conmigo igual asi que eso me tranquilizo.Ya subidos en el avión el viaje se me paso rapido (me dormí).

Al llegar a Portugal me sentí como si siguiese en España, cogimos el bus del aeropuerto de Oporto hasta Braga y de Braga al piso donde íbamos a vivir en Barcelos. Nuestro tutor, nos dejó las llaves de la casa y conocimos a nuestra compañera de piso Mercedes (muy maja) que nos enseñó la casa y cuáles eran nuestras habitaciones. Llegamos para la hora de comer asi que mientras ibamos a comprar comida vimos el pueblo un poco por encima, vivimos en el casco urbano así que las tiendas nos pilla cerca, pero vimos alguna esculturas y su “monumento” con letras en grande de Barcelos (por la noche las letras cambian de color durante el dia son blancas). Comimos y ya ese día lo utilizamos para vaciar la maleta y descansar.

El lunes nos enseñaron la Escola Secundária de Barcelos, donde íbamos a trabajar, El centro es super grande tienen una pista de atletismo con un campo de fútbol dentro, un pabellón multiusos, pistas de cemento para voley y baloncesto y tres edificios para estudiar. El centro nos pilla a tres minutos andando del piso. Por las mañana damos deportes varios (fútbol, gimnasia, voley…) y por las tardes daremos clases de atletismo.

Ya estoy adaptado, y veremos qué me deparan estos tres meses